pero dejamos que su carne la coman
los gusanos.
Ración:
Un conejo por comensal.
Elección:
Es más gustoso el conejo de producción local, atrape un conejo tierno.
Preparación:
1. Afeitar el bigote y, después de bien lavado, abrirlo en 2 mitades y desechar la cabeza, pues tiene poco seso.
2. Untar con manteca una cazuela de barro y poner el conejo abierto encima.
3. Dorar por ambas partes.
4. Añadir 2 zanahorias grandes ralladas, pimentón y un vaso de vino español.
5. Salpimentar, al gusto.
6. Cocinar al horno durante 20 minutos a fuego muy lento, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
7. Presentarlo abierto y dorado, en gran plato blanco rectangular –tipo nouvelle cuisine–
8. Preparar un medallón de crema catalana y poner encima 4 tiras largas de pimiento morrón escalibado.
9. Colocar el medallón en el plato, a la derecha del conejo, sin cubrirlo.
10. Adornar el plato con dos ramitas de retama (ginesta).
11. Servir acompañado de marcha militar.
12. Masticar la retama por separado.
Las turmas son ese par de bolas que tienen los mamíferos de sexo macho, aunque algunas femichistas también presumen de ello. Escogemos las turmas de político en paro por su considerable tamaño, además, tras el paro, ya están depiladas; o sea, las escogemos no porque el tipo haya trabajado de peón caminero, sino por el tiempo que lleva tocándoselas.
Ración
Un par de turmas para toda la familia, y otro juego para cada miembro que esté en paro.
Hay abundancia de turmas en paro después de cada cambio de gobierno (nacional, regional, municipal, sindical, deportivo …), se recogen al gusto durante todo el año.
Preparación
Se hierven en abundante agua, con 2 hojas de laurel, en un balde de cobre. Se dejan enfriar y se abren en 2 mitades.
Se sirven en un plato llano - puestas como 2 corazones mirando al cielo- rodeadas con fresas del bosque y unas hojas de menta. Están más sabrosas acompañadas de champagne, champagne regional si el político fuera de fama regional.